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Día 21. Una receta

Voy a hablar de la receta del sushi de ayer: 

Primero, antes que nada, disculpad el tamaño de las fotos. Las he subido tal cual del iPod y han quedado enormes. En la entrada entera se ven bien, creo, supongo, pero en la vista previa sobresalen de la plantilla, así que, si el cut me va hoy bien intentaré meterlas dentro y que no desentone. 

Esta receta era la primera vez que la hacía. Ya he cocinado otras veces. No grandes cosas, pero bueno, normalmente sé defenderme en la cocina, cosa que hace unos años era, prácticamente, impensable. El plato era sushi, y bueno, acabó siendo sushi, sushi nigiri, y sushi temaki, pero bueno, sabía bueno, que era lo importante. 






Hace tres años, creo, me compré un libro de recetas de sushi en el FNAC de Leganés y desde entonces llevo queriendo hacer algún plato, pero encontrar los ingredientes era harto complicado. El año pasado, durante mi estancia en Londres me hice con un par de cositas que tuvo que dejar por el peso de la maleta pero me llevé la "esterilla" (que nunca sé cómo se llama) de bambú, y las algas de nori, que no pesaban gran cosa y entre los libros entraban sin problemas. Pero, hasta este año, que al Alcampo (el supermercado de al lado de mi casa) no le ha dado por tener una sección para productos no españoles, pues no he podido hacerme con el vinagre de arroz que también necesitaba. Lo compré el jueves, y como ayer estaba sola en casa, podía dedicarme a "jugar a las cocinitas" y usar todos los cacharros de la casa para ver si aquello se me daba bien. No me acordé de que el siguiente día que me tocaba del meme de los 30 días era el de la receta, así que no hice ninguna foto a los ingredientes como suelen aparecer en los  recetarios, pero bueno... 

Como tampoco llevaba muy bien la parte del pescado y tal, y ya me había indigestado por comer algo en mal estado (estaba sola en casa probando platos, ¿recordáis?) no era plan de ponerme mala justo el día que quería salir y volver al amanecer a casa. Así que cogí la receta del sushi de tortilla y el de los langostinos. El miércoles había comprado medio kilo de langostinos en la pescadería (qué mal aspecto tenían los congelados, madre), así que, manos a la obra.

Debido al tiempo de coción de los ingredientes, terminé haciendo malabares entre los cacharros y los fuegos (que solo va uno) de la cocina, así que aún flipo que el arroz no me jugara una mala pasada y quedara en su punto. Leí tantas veces, pero tantas tantas veces las instrucciones, que se me han grabado en la cabeza a base de bien. Así que os las voy a explicar, en separado.

Primero, el arroz, que es lo último que hice, porque preparar los langostinos (después de cocerlos y tal) me llevó casi tanto tiempo como cocer el arroz, vamos, unos 45 min tranquilamente. Me tiré tres horas y media en la cocina para hacer mi cena, sí. Puse la mitad de las cantidades que me pedían y aún así me sobrepasé. Me sobró una cantidad de arroz tan impresionante que fue mi primera foto.  

De cuatro vasos que eché, creo que con la mitad, o menos de la mitad me hubiera valido y sobrado. Por suerte, no eché sal ni nada, así que creo que podré hacer arroz con leche con lo que sobró. Primero, hay que ponerlo en un cuenco (sí, bueno, la receta usaba utensilios de comida japonesa, pero yo tenía una cocina occidental y tenía que buscar sustitutos para sobrevivir) y lavarlo unas tres veces. Al principio quise usar un escurridor, pero como tienes que estar atento del color del agua cuando lo echas a la fregadera, pues era mejor un cuenco normalillo, uno de los que usamos en casa para comer la ensalada. 
Tres veces y el agua deja de salir tan blanca como la primera vez. Después de eso, se deja secar al sol (y es cuando te acercas a los langostinos para que empiecen a descongelarse). A la media hora en verano, o una hora en invierno, o cuando tú veas que está seco, mueves el arroz con tus manos para que no se quede como una piedra.
Lo echas en una cazuela, con el agua doblando su cantidad, antes de cerrar herméticamente la cazuela y encender el fuego a temperatura media (y aquí te puede dar algo hasta que empieza a hervir porque tarda un montón, y eso, que langostinos). Cuando empieza a hervir lo subes, y lo mantienes así durante 3 min. En el libro ponía que si goteaba o algo, lo bajará, así que dado que me enteré de que el arroz estaba hirviendo cuando goteaba, pues duró lo que se dice poco en el 9. Tras esos tres minutos, vuelves a bajarlo a temperatura media y lo mantienes 5 min, y tras ese tiempo, lo bajas a la mínima, y ahí se queda otros 5 min más. 
Después, lo destapas, y pones un trapo húmedo de cocina por encima y vuelves a taparlo, para que, mientras terminas con el resto de los ingredientes, no se vaya el calor. 

Y eso es el arroz. 
Ahora, los langostinos. 
(La tortilla espero que sepáis hacerla todos, pero si no, echas dos huevos a un bol, los bates, los echas en la sartén, los fríes, y si la sartén es cuadrada mejor, pero si no, te las apañarás, créeme, y luego ya la cortas en tiras y ya. Ya está el relleno de tortilla). 
Los langostinos se os darán bien si se os dan bien las manualidades. A mí, desgraciadamente, no se me han dado bien en la vida; así que me las vi y me las deseé para ello. Porque además, necesitaba unos palillos largos o unas varitas de bambú, y ni lo uno ni lo otro, y tiré de palillos de toda la vida. Pero no eran los cilíndricos (que hubieran sido mi catársis), sino los planos que me la armaron fina. 
Tras arrancarles las cabezas, tenías que pasar el palillo por el langostino de tal manera que no atravesaras su carne y estuviera desntro del langostino, es decir, entre la carne y la piel donde están las patas. Y así los dejabas estirados, pero yo me cargué un par de ellos mientras. Aún así, eché todos a la cazuela. 
A la cazuela, además de mucha agua había que echarle también mucha sal. "Para que sepa a agua de mar" decía la receta, y cuando la probé para ver si era así puse la misma cara que cuando en la playa me trago una ola, así que lo debí hacer bien. Cuando echas los langostinos, subes el fuego a tope y esperas. Esperas porque cuando el langostino se ha cocido cambia de color (yo esto no lo noté) y sube a la superficie (pero esto, evidentemente, sí). Cuando ya hierve el agua y los langostinos están hechos (sacas uno y aprietas a ver si está duro o no, y si no lo está, otra vez al agua), tienes que cambiarlos rápidamente de cazuela, a una con agua helada. 
Para evitarme líos metí la cazuelita en el congelador un rato, hasta el punto de que luego no había manera de agarrar el mango de la cazuela ni para llevarla a la encimera. Después de que estén un rato en la cazuela fría, es cuando empieza el verdadero reto de tratar a los langostinos. Tienes que quitarlos el palillos suavemente (yo a tirón), sin destrozar nada (los que fallaban, como ya estaban cocidos iban para el buche), y pelarlos. Se quitaba la piel y las patas, pero la cola, como parte de la presentación se dejaba. Alguno  también perdió la cola por el camino, así que hice de tripas corazón(?) y me lo comí xD
Cuando todos están pelados, hay que coger un cuchillos y hacerles una escisión por la mitad para poder abrirlos como si tuvieran forma de una mariposa. 
No se nota mucho en la foto, pero es la forma que se supone que tenían que tener los langostinos. Ahí tenemos las tiras de tortilla y dos langostinos que sobraron de la primera ronda de sushi. (Había tanto arroz que tuve que hacer dos platos).

¿He dicho que con los langostinos empezaban las manualidades y a mí se me daban mal? Pues es que aquello era solo el comienzo. Lo peor es manejar el arroz. En unas tacitas, puse agua sola y vinagre con una cucharilla de sal y otra de azúcar, con el que tienes que empapar el arroz según le tratas en el caso del onigiri. 
En el del sushi, lo que tienes que hacer es recoger en un plato grande, hondo un cantidad de arroz determinada que te deje cierta libertad para moverlo y ayudarte a repartir el vinagre (ya mezclado con la sal y el azúcar) con una cuchara de madera (lo mío era una espátula de madera, creo) mientras lo abanicas (cosa que no hice porque me liaba un montón con las manos). 


Como no tenía muy claro qué iba a hacer, cogí una lámina de alga de nori y la corté en tiras que me parecienron muy anchas, pero como venían marcadas en el alga suponían una facilidad para cortarlas. Luego sí, resultaron ser muy anchas y muy útiles debido a esto mismo porque no se rompían con facilidad. 

El onigiri es muy fácil, el que más maña le cogí, a pesar de que los granos de arroz eran rebeldes y cada vez que terminaba una pieza tenía que lavarme las manos para continuar con el siguiente. Coges un puñadito de arroz, y con la mano derecha (si no eres zurdo), te untas los dedos con agua y la mezcla del vinagre hasta que consigues que tenga la forma deseada. Después, coges la tira de tortilla o el langostino y lo atas al trozo de arroz gracias al alga. Es sencillo, pero a veces, o se te destroza la forma o el alga se te rompe o hacen lo que les da la gana. 

Complicado, para mí, fue el sushi, porque no acaba de cogerle las medidas. Mis tiras de bambú eran muy cortas, pero como me lo veía venir, compré dos y las até la una a la otra, para poder así crear una capa más de bambú con el que presionar el rollo. 
Estiras el nori (el cual habría que cortar pero como no tenía muy claro cuál era el tamaño pues no os diré nada hasta que, a base de intento-fallo-intento-fallo-intento-fallo-fallo-acierto, me entere), y estiendes sobre él el arroz. La idea, supongo, es que no haya mucha cantidad de arroz, pero conmigo, el arroz mandaba, así que arroz, ya os digo, que había por un tuvo. Dejas, eso sí, una franja de unos 2 cm de nori sin arroz, y en la parte más alejada de esta franja, y la más cercana al borde de la tira de bambú pones la tira de tortilla que servirá de relleno (no pone el langostino porque tiene una cola que no se come). Presionas sobre el relleno mientras empiezas a enrollar el alga y el arroz, y cuando llegas al otro extremo, el alga sobrante se pega al rollo en sí, sin problemas, porque no tiene arroz que se lo impida. Y si no le da la gana, le echas un poquito de la mezcla del vinagre, y ya. 

Sigues enrollando y yo le dejé un tiempecillo enrollado para que hiciera presión. Después, lo cortas por la mitad, y de nuevo divides entre dos ambas partes. Ya está el sushi. 

El sushi temaki es como un cucurucho. Es lo más sencillo... Pero, como soy yo quien cocina, pues se me fueron las medias e hice algo bastante grande. A la tira de nori, que ha de ser un rectángulo de uno ocho dedos de ancho y lo que ya viene marcado de largo, la divides en dos. En una parte echas arroz y en otra no. Sobre la que tiene arroz, colocas en diagonal la tira del relleno, y con la parte desnuda enrollas la pieza. 

Y, a pesar del desastre culinario y de manualidades, te pueden salir platos tan bonitos (y grandes xD) como estos:



Os iba a subir un vídeo que hice de cómo se quedó la cocina cuando terminé, pero el iPod se ha vuelto loco y no me deja. Pero haceros a la idea de que sí, había muchas cazuelas, muchos boles, muchas espátulas, trapos de cocina, cuchillos, cucharillas, de todo un poco. Que entre hacer los platos y fregar todos los utensilios, bien me tiré cuatro horas en total. Pero sabía bueno, que era lo importante :) 



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Tags: meme, proyectos, receta, sushi, via ljapp, x tema prometido posteado
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